Al menos seis personas murieron y unas 10 resultaron heridas tras el tiroteo en una zona rural en el norte de California. Después de haber matado a su esposa y dos vecinos, el atacante llegó hasta la escuela a donde quería entrar para seguir la masacre. Pero la acción heroica de los trabajadores de la primaria que protegieron a los niños y bloquearon las entradas evitaron que fuera una terrible matanza.