OAKLAND, California. – Diez de los sitios de Oakland más afectados por los tiraderos de basura clandestinos contarán a partir de este viernes con cámaras de videovigilancia que ayudarán un grupo de investigadores a construir casos contra los infractores.
Oakland instala cámaras para tener evidencia contra personas que tiren basura en las calles
El gobierno municipal de Oakland cuenta con seis agentes encargados de revisar las grabaciones y encontrar evidencia contra los infractores.
La municipalidad espera que el nuevo programa piloto, el cual incluye multas de hasta $1,000 para quien sea grabado tirando basura en la calle de manera ilegal, sirva como disuasivo para las personas que incurren en este delito de manera periódica.
El Concejo municipal aprobó la instalación de los equipos de manera unánime en enero, una medida que le permitirá al Departamento de Obras Públicas (OPW, por sus siglas en inglés) contar con video de alta calidad que pueda ser usado como evidencia para emitir las sanciones.
Funcionarios del gobierno de Oakland, entre ellos la alcaldesa Libby Schaaf, dieron a conocer el lanzamiento del programa durante una rueda de prensa en la esquina de la avenida 21st y Solano Way, una de las intersección más afectadas por este problema. Ese llamado ‘hot spot’ está ubicado a espaldas de la Community School for Creative Education.
“Nuestro mensaje es simple y directo: respeten a la ciudad y dejen de tirar basura en Oakland. Nuestras familias llevan mucho tiempo molestas con la gente que llega a contaminar sus barrios, dejando basura insalubre y peligrosa donde sus hijos caminan y juegan”, dijo la alcaldesa.
Un programa más para enfrentar los basureros clandestinos
Los tiraderos de basura clandestinos en Oakland se han convertido en un problema crónico para la ciudad.
Apenas el año pasado, el gobierno municipal anunció un programa de recompensas para residentes que denuncien a personas tirando basura. Sin embargo, para recibir los $1,000 de la ciudad, la denuncia debía resultar en una multa para el infractor.
Sin embargo, el proceso no es tan sencillo como se escucha. El concejal Noel Gallo explicó entonces que los denunciantes debían capturar en foto o video a la persona que estuviera tirando basura antes de comunicarse con la municipalidad o a la Policía, además de estar consciente que, si el caso llegaba a los tribunales, el testigo podría ser llamado a declarar frente a un juez.
Es por eso que las recién instaladas cámaras de videovigilancia prometen resolver el problema de la falta de evidencia para construir casos sólidos y presentarlos ante un juez. Además, el Departamento de Obras Públicas ahora cuenta con un grupo de seis oficiales dedicados específicamente a investigar casos relacionados con tiraderos clandestinos en toda la ciudad.
Las minorías, entre los más afectados por los basureros clandestinos
Como muchos de los problemas crónicos de la ciudad, el de los tiraderos de basura ilegales suele afectar en mayor medida barrios en donde viven predominantemente personas de color.
La presidenta del Concejo municipal, Nikki Fortunato Bas, asegura que su distrito es uno de lo que más sufre a causa de este delito.
“Los basureros clandestinos afectan a todos los barrios de nuestra ciudad, pero especialmente a los de familias inmigrantes y de bajos recursos, así como los corredores comerciales. En el Distrito 2, por ejemplo, tal es el caso de San Antonio y Clinton Park”, explicó la concejal.
La municipalidad espera que en conjunto con las cámaras de videovigilancia, las multas de hasta $1,000 por cada vez que alguien sea sorprendido tirando basura en las calles se conviertan en un inhibidor constante de este delito.
Los sistemas de cámaras fueron comprados a la empresa Security Lines U.S. y el lanzamiento del programa tendrán un costo aproximado de $85,000, sin costos adicionales para el mantenimiento de los equipos.
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