El Partido Republicano con el reto de reservar su bastión del Senado en Kansas

Los republicanos han ganado todas las elecciones al Senado de los Estados Unidos en Kansas en casi un siglo. El temor de que este año sea diferente, ha convertido la contienda en la más cara en la historia del estado.

Video Inicia proceso de votación temprana en 6 estados mientras su porcentaje de aprobación iría a la baja.

A sus 94 años, la racha de dominio de un solo partido, del Partido Republicano de Kansas en las elecciones al Senado, es la más larga del país, porque incluso en los años más difíciles, los votantes de tendencia republicana descontentos han regresado de manera fiable al redil del partido antes del día de las elecciones.

Pero los republicanos temen que este año pueda ser diferente, lo que ha colocado la contienda entre el senador republicano Roger Marshall y el demócrata Adam Hamilton en camino de ser la elección más cara en la historia del estado.

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Hamilton, fundador y pastor principal de la Iglesia Metodista Unida más grande del país, ha recaudado significativamente más dinero que Marshall, quien busca su segundo mandato. La candidatura de Hamilton, junto con la desaprobación de los votantes del manejo de la economía por parte del presidente Donald Trump, ha trastocado las esperanzas republicanas de ver a Marshall ganar con facilidad mientras el partido intenta conservar su mayoría en el Senado.

Kansas, que Trump ganó en tres elecciones presidenciales, es un campo de batalla improbable para el Senado. Los republicanos redirigieron dinero de la contienda al Senado en Carolina del Norte para ayudar a Marshall, y Trump viajó a Kansas esta semana para realizar un mitin en su favor, calificando a Marshall como "uno de los más grandes senadores de nuestro país".

Los votantes republicanos más leales percibieron una amenaza seria incluso antes de que Trump anunciara su mitin.

En Topeka, Julie Adamson, de 81 años, ha estado rezando por las elecciones, pero también ha tocado puertas a favor de Marshall, unas 200, según sus cuentas. Dijo que si Hamilton gana y los demócratas controlan el Senado, "veremos la '¡destitución, la destitución de Trump!'".

"Y no se logrará nada por nuestro país", añadió.

Un candidato formidable surge en un año difícil para el Partido Republicano

Antes de entrar en la contienda, Hamilton ya tenía un perfil público en los suburbios con abundantes votantes, al haber convertido la Iglesia de la Resurrección en el área de Kansas City en una congregación de 25,000 miembros. Los protestantes practicantes también lo conocían como autor de varias docenas de libros, y ha perfeccionado sus dotes oratorias con sermones semanales.

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Hamilton se ha posicionado como moderado y ha convertido el aumento de los precios, en particular el del combustible, en un tema central. Durante un debate el miércoles, tanto él como Marshall respaldaron prohibir que las niñas y mujeres transgénero participen en equipos deportivos femeninos. Hamilton pidió que los funcionarios locales tomen esas decisiones, pero sugirió que Marshall y otros republicanos han estado acosando a las personas transgénero al darle protagonismo al tema en las campañas.

Marshall, médico mayormente retirado, retrata a Hamilton como demasiado liberal —incluso radical— para un estado donde menos del 26 % de los 2 millones de votantes registrados son demócratas, mientras que más del 44 % son republicanos.

Durante el debate del miércoles, Marshall repitió que una victoria de Hamilton pondría a los demócratas al mando del Senado y que Hamilton votaría con los demócratas liberales.

"Tenemos que recordarle a todos que el control del Senado pasa por Kansas", dijo.

Hay señales de que el entusiasmo de los votantes está del lado de los demócratas, ya que la votación anticipada ha aumentado en todo Estados Unidos en comparación con las últimas elecciones intermedias. En Kansas, se ha duplicado más que en el mismo período.

Amanda Chavez Thomson, copropietaria de un pequeño negocio de restauración de viviendas, dijo que cree que el cambio se necesita "desde hace bastante tiempo".

"Creo que por fin tenemos un candidato que puede darnos esa energía y ese impulso que necesitamos de las personas que quizá están indecisas o que tal vez no han votado en el pasado", dijo.

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La recaudación de fondos surge como una preocupación clave para los republicanos

Desde las primarias estatales de agosto, los grupos republicanos se han comprometido a gastar más de 26 millones de dólares en publicidad televisiva y digital para impulsar a Marshall, más de lo que gastaron en su primera contienda en 2020, según la firma de seguimiento de anuncios AdImpact. Incluyendo la campaña de Marshall, el gasto publicitario total republicano superaría los 32 millones de dólares.

Pero Hamilton y los grupos demócratas se han comprometido en conjunto a gastar más de 38 millones de dólares, según AdImpact. El gasto publicitario total —que involucra a más de 40 grupos externos a las campañas— sería de unos 71 millones de dólares, un récord para Kansas.

Una de las razones por las que el Partido Republicano está canalizando dinero hacia Marshall puede ser que el senador ha demostrado ser un recaudador de fondos mediocre. Entre las primarias estatales de agosto y el jueves, Hamilton ha reunido más de 10,000 contribuciones de residentes de Kansas, además de recaudar 8 millones de dólares de todo el país, según los informes de financiamiento de campaña en línea. Marshall tiene alrededor de 200 contribuciones de habitantes de Kansas y ha recaudado 905,000 dólares en total.

"La gente está clamando: 'Vamos, Roger Marshall, habla por nosotros'", dijo Hamilton durante el debate del miércoles por la noche.

Marshall habla de demócratas liberales y del "wokismo"

La campaña de Marshall y los grupos republicanos ha intentado restarle brillo a la imagen pública de Hamilton, atacando la forma en que ha dirigido su iglesia y usando fragmentos de sus propios sermones para retratarlo como demasiado "woke". Durante el mitin de Trump, Marshall llamó a Hamilton "el demócrata liberal más radical que jamás ha pasado unas primarias del Senado en la historia de Kansas".

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Pero esos ataques no están calando en al menos algunos republicanos descontentos. Don Hineman, ganadero del oeste de Kansas y exlíder de la mayoría republicana en la Cámara estatal, dijo que está cansado de que "woke" se use como un insulto.

Hineman, quien se ha unido al grupo Republicanos por Hamilton, añadió que nadie "fue más 'woke' que Jesucristo".

Los demócratas han respondido con anuncios televisivos sobre la persecución de Marshall de facturas impagadas de pacientes en su práctica como obstetra, que dejó hace una década. Los registros judiciales estatales en línea muestran que, de 1996 a 2016, Marshall o su consultorio presentaron al menos 700 demandas de cobro de deudas, en ocasiones 10 o más en un solo día.

The New York Times informó por primera vez sobre el alcance de los litigios. Señaló que en 81 casos los pacientes fueron arrestados por no presentarse a las audiencias y citó a dos expertos que calificaron de extremas las tácticas de Marshall. Durante el debate del miércoles, Marshall dijo que ha sido objeto de una "grosera tergiversación" de sus acciones.

La historia y la lealtad han sido activos clave para el Partido Republicano de Kansas

Los demócratas pueden albergar esperanzas de una victoria de Hamilton porque el estado cuenta con importantes bloques de votantes republicanos moderados e independientes que con regularidad han inclinado las elecciones a gobernador a favor de sus candidatos y que protegieron el derecho al aborto en una votación estatal en 2022.

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Sin embargo, los republicanos aún tienen dos activos clave: la historia política de Kansas y la lealtad que muestran al partido, incluso los votantes de tendencia republicana insatisfechos.

Los demócratas no solo han perdido todas las elecciones al Senado en Kansas desde 1932, sino que ningún demócrata ha estado a menos de 10 puntos de ganar desde 1974. Tanto en 2014 como en 2020, contiendas consideradas muy reñidas a mediados de octubre se desinflaron, y el predecesor de Marshall, el senador republicano Pat Roberts, ganó.

Leroy Towns, exjefe de gabinete de Roberts, dijo que muchos republicanos en 2014 que consideraron votar contra Roberts "simplemente no pudieron hacerlo". Towns —quien cambió de partido por causa de Trump— apoya a Hamilton.

Towns cree que Hamilton ganará, pero añadió: "Ese tirón republicano al final de una elección es muy, muy fuerte en este estado".