Las
autoridades de
Nueva York detuvieron a ocho personas acusadas de
integrar una red de robo de carga que
obtuvo casi
5 millones de dólares en mercancía de manera ilegal. Los sospechosos suplantaban la identidad de empresas legítimas de transporte para robar
alimentos y
cigarrillos que luego
distribuían en el
mercado negro. Comerciantes afectados señalan que las
pérdidas millonarias impactarán los precios al consumidor final debido al encarecimiento de la cadena de suministro.